El Hospital Laura Bonaparte rechazó esta ponencia

Mariana Camilo, responsable del área de formación rechazó este valioso trabajo que presenté a las 4 jornadas de salud mental y adicciones, a realizarse el 19 de Octubre de 2017. 

Sabiendo que se trata de un caso de discriminación hacia mi persona, realicé la denuncia pertinente contra Mariana Camilo y el Hospital frente al Órgano de revisión de la ley 26657.

Acá podés leer el trabajo rechazado, tal cual fue presentado en tiempo y forma a las jornadas. 




PONENCIA

“Psicofarmacologia y sustancias psicoactivas desde la perspectiva de los usuarios y sobrevivientes del sistema de salud mental argentino. El GAM, una experiencia revolucionaria.” 


Por Lic. Alan Robinson



4as JORNADAS DE SALUD MENTAL Y ADICCIONES.

HOSPITAL NACIONAL LIC. LAURA BONAPARTE.

EJE TEMATICO
Neurociencias y adicciones. Psicofarmacología. Implicancias del consumo de sustancias psicoactivas en la clínica médica.

Resumen: "Psicofarmacologia y sustancias psicoactivas desde la perspectiva de los usuarios y sobrevivientes del sistema de salud mental argentino” pretende exponer una problemática desde el punto de vista del usuario de servicios de salud mental, como un sujeto de derecho reconocido como tal por la ley 26657. Desde esta perspectiva, se propone en esta ponencia mostrar a los prestadores de servicios medicos, psicologicos y asistenciales, un punto de vista que creemos muy valioso para ellos.

“Psicofarmacologia y sustancias psicoactivas desde la perspectiva de los usuarios y sobrevivientes del sistema de salud mental argentino. El GAM, una experiencia revolucionaria.”

Presentación.
La ley nacional de salud mental y adicciones 26.657, introdujo la figura de “persona con padecimiento mental” enunciando y reconociendo derechos, que hasta el año 2010 quedaban al buen criterio de los profesionales del campo de la salud mental. Esta ley, generó el marco y encuadre jurídico para que en la sociedad empiecen a emerger nuevas agrupaciones y colectivos organizados por las propias personas con padecimiento mental, que en su proceso de pensarse a si mismos en el ejercicio de sus derechos empezaron a denominarse como “usuarios de servicios de salud mental”. La asamblea APUSSAM, fundada en el año 2007, es decir tres años antes de la sanción de la ley 26657, que aun funciona bajo la coordinación del CELS es un ejemplo de este proceso social.


En el año 2015 fui elegido consejero titular por la asamblea APUSSAM, para representarla en el Consejo consultivo honorario en salud mental y adicciones, que funcionó hasta el cambio de gobierno en el año 2016, bajo la órbita de la jefatura de gabinete de ministros de la república Argentina. Una vez comenzada mi tarea honoraria como consejero, fui elegido secretario del consejo. Presenté doce proyectos al consejo consultivo en representación de APUSSAM, de los cuales en este trabajo quiero presentar uno de esos proyectos como encuadre.

El tema de esta presentación se enfoca exclusivamente en los resultados obtenidos por el GAM, Grupo de Apoyo Mutuo en salud mental, en el período que va desde Marzo 2016 hasta Septiembre 2017.

Orígen del GAM.
El GAM originalmente era un proyecto que la organización presentante APUSSAM esperaba podría llegar a ser evaluado por los ministerios de salud y trabajo. Esto no sucedió, por circunstancias políticas. El proyecto original contemplaba la inclusión en el grupo de apoyo mutuo un psicólogo, un medico psiquiatra y un trabajador social. El objetivo del grupo era brindar un empleo para un usuario de salud mental que pudiera trabajar en la coordinación del grupo, y a su vez poder articularse con los tratamientos médicos y psico terapéuticos.

Dado que no pudo implementarse desde el estado, cuando abandoné mi rol de secretario del consejo consultivo honorario en salud mental y adicciones, en Diciembre de 2015, decidí realizar el proyecto aunque no pudiese conseguir la articulación sanitaria y estatal incluyendo un psicólogo, un medico psiquiatra y un trabajador social. Entonces convoqué una reunión en un centro cultural a la cual asistieron varias personas con distintos padecimientos mentales, quienes encontraron en el GAM una respuesta a sus propios procesos terapéuticos. Es importante aclarar que el GAM nunca se presentó así mismo como una opción terapéutica porque no lo es. El GAM es un grupo de apoyo mutuo, que funciona mediante determinadas reglas y determinado encuadre.
Psicofarmacologia y sustancias psicoactivas.
El proceso del GAM permitió que muchos “pacientes psiquiátricos” o “discapacitados psicosociales” se empezaran a pensar a si mismos como sujetos de derecho, lo cual condujo a que muchos integrantes del grupo se empezaran a pensar y presentar como usuarios del sistema de salud mental o sobrevivientes del sistema de salud mental. Este proceso permitió replantear la propia relación de los integrantes del GAM con sus propios tratamientos individuales. En este proceso, el primer emergente en relación a la propia “locura” de los integrantes se relaciona con una “responsabilidad sobre la locura”. Ese fue el primer resultado al cual llegaron los integrantes del GAM, asumir la responsabilidad del propio bienestar y de la propia locura.

La única condición que tiene el GAM es que debe estar coordinado por un “experto en salud mental”, es decir desde la perspectiva de usuarios y sobrevivientes, una persona que tenga experiencia propia en el delirio y la alucinación. Esta característica, sin lugar a dudas, tiene mucho que aportar a los profesionales del sistema de salud mental.

Muchos integrantes del GAM usan drogas psiquiátricas y sustancias psicoactivas. El uso simultaneo de ambos tipos de sustancias, trae problemas para los usuarios, dado que el GAM nunca juzga al uso de sustancias psicoactivas o al uso de drogas psiquiátricas como “consumo problemático”. Esta posición de “apoyar” las decisiones de los integrantes del GAM, permitió el empoderamiento individual y el proceso subjetivante sobre la propia “responsabilidad”.

El GAM siempre apoya los procesos de bienestar. Si un integrante manifiesta que quiere reducir su medicación, el GAM apoya que lo hable con su medico psiquiatra, pero si el médico psiquiatra no considera bajar la medicación, el GAM apoya el derecho del usuario, garantizado por la ley 26657, de cambiar de médico psiquiatra.

Recientemente, muchos integrantes del GAM, han comenzado tratamientos con cannabis medicinal, que en el año 2017 ha pasado a convertirse en una opción legal para los tratamientos en salud mental y adicciones. La tarea del GAM es apoyar y acompañar los procesos de sus integrantes.


Resultados y conclusiones del GAM.
Las consecuencias del empoderamiento son contudentes. Este no es un trabajo estadístico pero es importante mencionar que 3 integrantes del GAM lograron discontinuar el uso de drogas psiquiátricas y sustancias psicoactivas, sin que la tarea del GAM entre en conflicto con los tratamientos individuales de sus integrantes. Otros 5 integrantes del GAM, se encuentran en proceso de discontinuar el uso drogas psiquiátricas o sustancias psicoatcivas.

Este trabajo no tiene la intención de dar fórmulas, sino de compartir una experiencia que fue originalmente pensada para realizarla en articulación con la salud pública, y en particular con el hospital nacional en red Laura Bonaparte.

El GAM además crea lenguaje, porque respeta y apoya la forma en que cada integrante se refiere a su propio proceso terapéutico, pero al mismo tiempo dad la diversidad de sus integrantes, el GAM ofrece otras formas de describir la propia experiencia en el sistema de salud mental. Este aspecto del GAM, creemos también es revolucionario, e implicaría la posibilidad de una reforma en el sistema de salud mental si los profesionales pudieran conocer la experiencia del GAM.

Lic. y Prof. Alan Robinson
Autor “Actuar como loco, experiencias del teatro y la locura”
utor “La ley de la locura, dialogos entre sobrevivientes del manicomio y la ley 26657”









Identidades locas.


La ley nacional de salud mental Argentina garantiza que “todas las personas con padecimiento mental tienen derecho a conocer y preservar su identidad”. Entonces, me pregunto ¿Que pasaría si en verdad todas las personas con padecimiento mental conocieran su verdadera identidad?
Las personas del amplio colectivo denominado como “género y diversidad sexual” coinciden que no “eligieron” su identidad, sino que la descubrieron en un momento de sus vidas. Es decir que, se descubrieron como gay o mujer trans.
En este sentido creo que el amplio colectivo de las personas locas, tenemos una oportunidad histórica de descubrir nuestra identidad. Las personas locas hemos recibido un diagnóstico psiquiátrico y la psicóloga o el psiquiatra nos explicó que la esquizofrenia, la bipolaridad o el ataque de pánico son trastornos que hay que tratar con drogas psiquiátricas.
Pero ¿Qué pasaría si ellos se equivocaron? ¿Que pasaría si los diagnósticos en vez de ser trastornos, fuesen identidades? ¿Estaríamos dispuestas las personas locas a vivir una vida libre de la seguridad que puede dar la pastilla psiquiátrica? ¿Estaríamos dispuestas las personas locas vivir libres de la contención que da un tratamiento psicológico?
Por supuesto que hay tantas respuestas posibles, como personas locas. Todas nuestras experiencias son diversas y amplias. Pero creo que es importante empezar a hacer estas preguntas. En mi historia personal hubo una etapa de mi vida que pensarme como esquizofrenico libre de drogas psiquiátricas me ayudó un montón a liberarme de la dependencia de la psiquiatría y la psicología, o sea en definitiva a ser una persona con mas autonomía y libertad. Hoy en día, esta posición es una postura política. Estoy convencido que todos los denominados “trastornos mentales” son en realidad “identidades locas” o “identidades disidentes” porque proponen una forma diferente de vivir la experiencia mágica y maravillosa de la vida.

 En mi historia personal, por mi decisión de conocerme a mi mismo descubrí mi identidad loca, y hoy la preservo. Creo que una vez que una persona descubre su identidad loca, automáticamente deja de “tener padecimiento mental”. El “padecimiento mental” es el sufrimiento, es algo inherente a todas las personas, sea cual sea su condición y no hay forma de evitarlo. Todas las personas tenemos derecho a conocer nuestra identidad y preservarla, seamos personas locas o personas cuerdas. Si la cordura es una imposición de este sistema, que la locura sea la forma de liberarnos.