La beligerancia

A proposito de varias discusiones que tuve en Diciembre 2017

Fui un maldito provocador desbocado,
descontrolado agitador del desacuerdo
animador de las diferencias hasta el dolor
un desenfrenado beligerante porque si.

de pronto fui padre y me calmé,
despejé mi ego de la ecuacion
me ocupé de mi equilibrio,

solidaridad, 
                                                                        formula sublime de la empatia.

Cuando lo ominoso se apodera del cuerpo social
regresan los demonios beligerantes
discuto sin motivos
vuelvo a buscar que me den la razón,
se reabre la herida.

sangra el estigma de haber sido declarado, extraviado de la razón. 

Me rechazo cuando discuto.
No quiero ser en mi presente, 
la peor versión de mi pasado. 




Carta a Macri.

Carta al señor presidente Mauricio Macri
Estos días se dio a conocer que usted va a firmar un decreto de "necesidad y urgencia" que va a modificar la reglamentación de la ley nacional de salud mental y adicciones. Vine a la puerta de la casa rosada a la plaza de mayo a leerle esta carta. (Incluso me filmé a mi mismo con mi celular, pero me da pudor publicar el video).
Quiero pedirle que no firme ese decreto. La verdadera necesidad y urgencia es implementar la ley 26.657 y transformar los loqueros en hospitales generales. Su cuñado Alejandro Awada declaró que cuando estuve en un loquero sintió estar en el infierno. La Biblia enseña "amarás a tu prójimo como a ti mismo".
Con todo respeto, le quiero contar que los loqueros no son lugares para el amor, el cuidado y el tratamineto, sino que son lugares para dopar a las personas, encerrarlas en habitaciones de contención y castigarlas por ser locas.
Quisiera poder explicrale esto de manera personal, y esta carta, quizás sea algo muy ingenuo d emi parte. Pero necesito seguir soñanado y creyendo que podemos vivir en una sociedad sin loqueros, es decir en una sociedad mas segura y justa. Y como soy escritor le escribo esta carta. Ojalá llegue hasta usted. Amablemente.
Alan Robinson