El testimonio como producto del mercado.

En varias oportunidades y en distintos medios de comunicación, ofrecí mi testimonio sobre la locura. Al principio creía que contar cómo hice para sobrevivir al manicomio, tenía algún sentido. Comprendí que no. 

La industria cultural, como toda industria, tiene la capacidad de devorarlo todo. Vivimos en una sociedad antropófaga, al menos en las grandes ciudades. El ser humano se ha transformado en un caníbal apocalíptico, que todo lo consume y devora, sin ningún tipo de piedad.

La relación con los medios de comunicación, me mostró que la noticia tiene que generar "rating" y que el producto que hay que venderle al oyente, al lector o al televidente, es el testimonio del invitado. Cuando empecé a comprender que esto era decisivo y fundamental, en la relación con los medios, sentí bastante frustración. 

Mi relación con el activismo en salud mental me llevó a crear un grupo de apoyo mutuo, para poder enfrentar sin miedos mi propia locura y compartirla con otras personas. 

Hoy siento que "visibilizar" los testimonios de las personas que han sobrevivido al sistema de salud mental, es un intento que aún está coptado por la industria cultural. Hasta ahora, los discursos de personas usuarias o sobrevivientes de salud mental, están en función de los intereses del sistema médico hegemónico. 

Habrá que esperar y ver que pasa...

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